Alguna vez estuvo en Europa y eso fue suficiente argumento para pelear con un periodista en la capital del país, presumiendo que jugar en el Viejo Continente lo hacía valer más.
Pero ahora, Nery Castillo ya no eleva tanto la voz.
Su mirada ya no es despectiva hacia los reporteros.
En términos coloquiales, la vida lo ha bajado de su nube.
Chicago Fire, en la MLS de Estados Unidos, es su nuevo equipo y tal vez sea la última oportunidad que tiene de hacer algo relevante en el futbol.
Luego de tres años de vivir un auténtico calvario, pasando de un club a otro, siempre a la sombra del Shakhtar Donetsk de Ucrania y sin tener actividad, Castillo por fin tuvo la oportunidad de emigrar a un club donde seguramente tendrá continuidad.
LIBERTAD
El futbolista mexicano deberá regresar a su mejor nivel en un equipo que lo rescata de un tobogán que parecía no tener final, pues desde su salida del Olympiakos todo había marchado mal.
A final de cuentas, después de mucho insistir, el Shakhtar le dio la libertad hace dos semanas para negociar con el club que más le conviniera.
Luego de sus fracasos con el Manchester City de Inglaterra y el Dnipro de Ucrania, el atacante se perdió el Mundial de Sudáfrica 2010.
Javier Aguirre no podía convocarlo pues no estaba jugando.
Por eso, ahora con Chicago Fire intentará retomar el brillante nivel que tuvo en la Copa América de 2007. Sólo así, podrá aspirar a regresar a la selección.
EN NÚMEROS
3 Los países que lucharon por convertirlo en seleccionado nacional: México, Grecia y Uruguay. Al final, decidió vestir la camiseta del Tricolor.
7 Los campeonatos consecutivos que ganó en la liga griega, con el Olympiakos, de 2001 a 2007. En ese club, Nery Castillo era considerado figura.
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